De gran porte y elegancia, los magnolios, nos deslumbran con su gran cantidad de inmensas y fragantes flores anunciando el inicio de la primavera con tonalidades blanco y rosa.

Requiere suelos un poco ácidos, bien drenados, profundos, húmedos y con contenido de materia orgánica. Además un riego abundante y frecuente, manteniendo la humedad.

Pueden ser plantados a pleno sol o a semi-sombra, si se encuentra en lugares con clima muy seco, además deben protegerse del viento y las heladas. No es necesario podarlos a menos que deseen moldear una figura piramidal.

Aunque son de lento crecimiento, sin duda, la espera valdrá la pena.