Un arbusto que adorna bien nuestros jardines son las Camelias. Sus hermosas hojas y flores simples o dobles en diversas tonalidades de blanco, rosa, rojo o jaspeadas otorgan gran belleza y elegancia.

Requieren de un suelo ácido, con buen drenaje y con un riego frecuente para mantener una buena humedad en la planta.

Las ramas deben podarse dejando entre 4 – 6 hojas, abonarlas luego de la floración y despuntarla cuando ya se vea la yema floral en la punta de las ramas.

Es ideal para ser empleadas en terrazas protegidas, patios interiores, invernaderos fríos, etc. Sin duda, un modelo de perfección dentro de las plantas ornamentales.