Azalea

Azalea

Pinta de colores tu jardín durante el invierno y todo el año plantando azaleas, la mejor manera de quedar extasiado con su belleza, pues sus vistosas y abundantes flores nos otorgan distintas tonalidades que van de blanco a rosa, rojo, amarillo y naranjo.

Requieren un lugar fresco, ventilado y bien iluminado si se encuentra al interior, o a semi-sombra en exterior.

La poda se realiza una vez finalizada la floración, en aquellos ramas que florecieron.

Necesitan un suelo ácido y bien drenado. Se recomienda acidificar el suelo en otoño, antes de la floración, e ir abonándola cada dos semanas durante esta.

El riego debe ser abundante, frecuente y se debe impedir el estancamiento, de esta manera se evita la pudrición. Es sumamente importante no regarlas con agua que  contenga muchos carbonatos para no modificar así el pH del suelo.

Bougainvillea

Bougainvillea

¿De papel? Si lo pensaste no, no son de papel, pero sus coloridas brácteas tienen un aspecto similar a este. La rusticidad y espectacular floración de la buganvilla, la hacen ideal para decorar  muros, pérgolas, arcos, etc.

Esta enredadera de tipo arbustivo se da bien en lugares cálidos expuesta a pleno sol y debe ser protegida de las heladas. Necesita un suelo abonado y bien drenado y un riego regular, abundante en época de crecimiento y casi inexistente durante el invierno, no soporta el anegamiento.

Una buena poda en verano, eliminando aquellas ramas largas o dañadas, permitirá a la planta tener mayor vitalidad, crear una forma más compacta y aumentar la cantidad y calidad de las flores.

Magnolio

Magnolio

De gran porte y elegancia, los magnolios, nos deslumbran con su gran cantidad de inmensas y fragantes flores anunciando el inicio de la primavera con tonalidades blanco y rosa.

Requiere suelos un poco ácidos, bien drenados, profundos, húmedos y con contenido de materia orgánica. Además un riego abundante y frecuente, manteniendo la humedad.

Pueden ser plantados a pleno sol o a semi-sombra, si se encuentra en lugares con clima muy seco, además deben protegerse del viento y las heladas. No es necesario podarlos a menos que deseen moldear una figura piramidal.

Aunque son de lento crecimiento, sin duda, la espera valdrá la pena.

 

 

Camelia

Camelia

Un arbusto que adorna bien nuestros jardines son las Camelias. Sus hermosas hojas y flores simples o dobles en diversas tonalidades de blanco, rosa, rojo o jaspeadas otorgan gran belleza y elegancia.

Requieren de un suelo ácido, con buen drenaje y con un riego frecuente para mantener una buena humedad en la planta.

Las ramas deben podarse dejando entre 4 – 6 hojas, abonarlas luego de la floración y despuntarla cuando ya se vea la yema floral en la punta de las ramas.

Es ideal para ser empleadas en terrazas protegidas, patios interiores, invernaderos fríos, etc. Sin duda, un modelo de perfección dentro de las plantas ornamentales.

Hibisco

Hibisco

Te asombrará saber que puedes lucir en tu jardín un arbusto con extraordinaria apariencia ornamental capaz de lucir llamativas y grandes flores de variados colores, simples o dobles y lo mejor que sea de fácil cuidado.

Si está bien podado florecerá desde el verano a fines de otoño, si no lo está presentará una apariencia atractiva, pero con una escasa floración.

Requieren un suelo cálido y permeable donde puedan introducir sus raíces además de un riego moderado. Lo ideal es mantener un sustrato húmedo evitando el exceso de agua ya que esto puede provocar que sus hojas se tornen amarillas y se caigan.

Es una planta que se da muy bien al exterior expuesta a pleno sol o en lugares con mucha luz, sin embargo, existen variedades sensibles a las heladas, en este caso se puede trasladar al interior, pero sin calefacción para evitar la resequedad ambiental.

Clematis

Clematis

Si estás buscando una planta trepadora con flores sin duda las clematis son un gran acierto. Luego de un largo letargo en invierno despiertan con llamativas flores de diversos colores en forma de estrella, encontrando incluso, algunas variedades perfumadas.

Son ideales para un rincón del jardín, para cubrir y trepar muros, inclusive para una terraza, creciendo bastante bien en maceta. Es necesario mantenerlas a pleno sol a excepción de su base, sería perfecto acompañarlas con arbustos más pequeños que proporcionen sombra a sus raíces. Además, se les debe suministrar un suelo rico, bien drenado, profundo y con buena humedad.

La poda es fundamental y aunque depende de la variedad se realiza para eliminar madera muerta, o bien, para eliminar la formación de ramas largas y leñosas sin hojas ni flores en aquellas variedades de rápido crecimiento. Puede realizarse después de la floración, permitiendo que se desarrollen brotes nuevos que florecerán el próximo año, a principios de primavera.